Trucos sencillos para aliviar molestias cotidianas que tu cuerpo agradecerá
A diario nos enfrentamos a pequeñas molestias físicas: un dolor de cabeza repentino, hipo, mareos o esa molesta sensación de tener los oídos tapados por un cambio de presión. Aunque no suelen ser graves, sí que resultan bastante incómodas.
Afortunadamente, el cuerpo responde rápidamente a ciertos estímulos. Aquí te compartimos una lista de trucos prácticos y rápidos que puedes aplicar en cualquier momento para sentir alivio inmediato.
Para la mente y los nervios
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Si estás muy nervioso: Tápate la nariz durante unos segundos. Esto te ayudará a calmarte casi al instante.
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Para reducir la ansiedad: Coloca la palma de tu mano directamente sobre el corazón y empieza a respirar de forma lenta y profunda.
Alivio del dolor y malestares físicos
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Dolor de cabeza: Masajea firmemente el espacio carnoso que queda entre tus dedos pulgar e índice. Ayuda a liberar la tensión.
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Mareos: Presiona con firmeza el punto situado justo entre tus cejas durante 5 segundos.
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Náuseas leves: Controla la respiración inhalando lentamente por la nariz y exhalando por la boca, mientras bebes pequeños sorbos de agua.
Trucos respiratorios y de digestión
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Detén el hipo: Inhala profundamente, mantén el aire en los pulmones por 10 segundos y luego traga saliva dos veces antes de exhalar.
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Nariz congestionada: Si estás resfriado o sufres de alergia, pon un cubito de hielo en el paladar para ayudar a aliviar la obstrucción nasal.
Sueño y temperatura corporal
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No puedes dormir: Lava tus manos con agua tibia durante un minuto completo. Al terminar, métete a la cama y respira lenta y profundamente.
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Manos frías: Frota las palmas entre sí durante 30 segundos y luego abre y cierra las manos en puños varias veces para reactivar la circulación.
Músculos, articulaciones y circulación
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Calambre muscular: Estira suavemente el músculo que se contrajo y masajea la zona afectada durante 30 segundos. Si tienes a la mano, aplica un poco de calor.
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Se te duerme un brazo o una pierna: Cambia inmediatamente de posición y empieza a mover lentamente la extremidad durante 1 o 2 minutos para recuperar el flujo de sangre.
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Oídos tapados (por presión): Si viajas o subes a zonas altas, bosteza o mastica chicle durante unos minutos para equilibrar la presión del oído.
¿Conocías alguno de estos trucos? La próxima vez que sientas alguna de estas molestias, ponlos a prueba y dale un respiro a tu cuerpo.
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